Es una asociación de laicos en la Iglesia Católica. Cuenta con más de 33 millones de miembros en 72 paises de todo el mundo. Ha recibido el reconocimiento  de numerosos Papas incluyendo Juan Pablo II. En nuestro país tiene representaciones en todas las provincias.

Comienza a existir en un hogar de Dublin , Irlanda, el 7 de septiembre de 1921  víspera de la  fiesta  de la Natividad de la Santísima Virgen. Cuando un grupo de jóvenes y adultos  se reúnen con Frank Duff -quien es su fundador- oran y se deciden  a servir a los enfermos y llevar el evangelio a todo el mundo.

Tal como las legiones romanas del imperio se organizaban y luchaban para conquistar el mundo, los nuevos legionarios buscan conquistar el mundo para Cristo. Pero ahora las armas son espirituales y el amparo es la Reina de los Apóstoles, la Virgen María. De hecho la Santísima Virgen ocupa el centro de la vida legionaria. Está  presente en las oraciones diarias de los legionarios, por eso se dice que la Legión está impregnada del espíritu de María. Su lema es “todo por María y por María a Jesús”. El legionario está convencido que no hay camino más seguro para hallar a Jesús y más seguridad para poseerle que por María; así se reconoce a la Virgen como Mediadora de todas las gracias.

La Legión María está en  África desde 1933, en China desde 1936, en Manila desde 1940, en la Argentina fue introducida por un joven irlandés llamado Alfonso Lambe en  1954  fundando numerosos grupos legionarios. Fallece en Buenos Aires en 1959 y sus restos descansan en el Cementerio de la Recoleta. Actualmente es considerado Siervo de Dios.

La Legión no es privativa de tipos escogidos, sino que quiere representar el auténtico catolicismo. Solo exige ganas de darse a los demás.

Su finalidad es orar y trabajar apostólicamente. Funciona con reuniones semanales de grupo, donde se ora, se revisa la actividad apostólica, y se estudian temas formativos para hacer más eficaz el apostolado.

Los trabajos deben ser  activos y sólidos; he aquí algunos ejemplos: visitas a toda clase de personas para alentarlas en su vida cristiana, enfermos, ancianos, discapacitados, encarcelados, niños, hospitales y geriátricos.  .

Aquellas personas  que  no dispongan de tiempo para concurrir a las juntas o no quieran asumir los deberes del Socio Activo,  pueden prestar un servicio de oración. Este consiste en rezar diariamente las oraciones contenidas en la Tessera ( hojita de oraciones ) y el Rosario. Los que recen el Rosario diariamente por cualquier intención que sea, pueden hacerse Socios Auxiliares sin obligación  de añadir otro  Rosario.

El mensaje que quiso dejar el fundador de la Legión de María es: “Una verdadera devoción al la Virgen  no puede ser una devoción replegada sobre si mismas, pasiva, inerte, sin influencia  en la vida del prójimo. Amar es actuar y, por lo tanto, no puede ser sincera una devoción a María que no obligue a trabajar por Ella, a sacrificarse sin dilaciones, a ser heroico. Si se ama a María no se puede dejar de tomar parte en su angustia por las almas y no ir a ellas...”

Monseñor Pironio decía de la Legión de María: “es el subterráneo de la Iglesia.... no se ve, pero presta un gran servicio”

Beatificación en marcha

Con fecha 18 de julio de 1996, el arzobispo de Dublin, capital de Irlanda, anunció que quedaba oficialmente iniciado el proceso de beatificación de Frank Duff, fundador de la Legión de María. La información da cuenta de que en ocasión de su participación en el Concilio fue ovacionado por los obispos presentes.

El documento arzobispal señala que Edel Quinn, legionaria en Africa ha sido declarada venerable por el papa Juan Pablo II

Duff trabajó en la arquidiócesis  de  Dublin por más de setenta y cinco años, razón por la cual se inició allí el proceso que estudiará si el fundador de la Legión de María vivió según las virtudes de la santidad. El vice postulador de la causa es el religioso Bede MacGregor, informó la curia de la capital irlandesa.